Encontrar el equilibrio: Objetivos de fitness vs objetivos de vida

¿Interfiere el fitness en tu vida social? Aquí tienes cómo recuperar el equilibrio.

Mantener la rutina de ejercicios y unos hábitos alimenticios saludables no es siempre tan sencillo. Cuando empiezas por primera vez un régimen de acondicionamiento físico, es posible que lo vincules a una dieta, a beber mucha agua, a hacer ejercicio con regularidad y dormir por lo menos ocho horas cada día.

Pero después llega el cumpleaños de tu mejor amigo, te pasas la noche bebiendo champán, atiborrándote de comida basura, sintiéndote débil al despertar y es entonces cuando echas de menos tu clase de Zumba. Aunque esto suceda, hay maneras de volver a sitio y asegurarse de que tu vida social no se ve comprometida por el gimnasio y viceversa.


Planea con anticipación

No es necesario que canceles todos tus planes con el fin de mantener un estilo de vida saludable y activo - todo lo que necesitas es una planificación inteligente. Puede que tengas una semana de locos y tus amigos te inviten a una noche improvisada de vino y queso y declines la oferta. Pero haz esto más de una vez y pronto te quemarás y empezarás a sentirte aislado del mundo. En su lugar, planifica los encuentros por adelantado, así sabrás cuando puedes tener una noche de esas y disfrutarla de verdad.


Invita a tu familia/amigos a entrenar contigo

Si no puedes vencerlos, únete a ellos. Lleva a tu hermana a una clase de aeróbic acuático, sal a correr con tu mejor amigo por el parque y disfruta de tiempo de calidad con ellos haciendo algo diferente, mejorará tu entrenamiento.


Aprende a decir no

¿No quieres salir? Di no. ¿No quieres beber en una fiesta con gente del trabajo? Di no. Es una de las palabras más simples que hay pero en realidad, utilizarla es bastante difícil. Conoces tu cuerpo y sus límites y lo que te va bien para conseguir un equilibrio saludable entre tu vida personal y tu vida laboral.


Deja de sentirte culpable

Ya sea por la comida, el alcohol o por el sentimiento de culpa que uno tiene después de las fiestas, sentirse continuamente culpable sobre aspectos placenteros de la vida puede ser estresante - y la hormona del estrés, el cortisol, puede desempeñar un papel importante a la hora de aumentar de peso. Lo hace enviándole a tu cuerpo una respuesta de lucha o huida. Tu cuerpo cree que has gastado calorías para lidiar con el estrés (aunque no lo hayas hecho) y a su vez te genera la necesidad de reponer esas "calorías" comiendo de más. Si vas a esa fiesta o tienes esa cena indulgente marcada en el calendario con un ser querido, disfrútala.


Coge perspectiva

Sal de la rutina diaria y adopta cierta perspectiva con tu vida y piensa en las cosas que quieres hacer para conseguir tu propio equilibrio. Si quieres ir al gimnasio cinco veces a la semana, ver a tu familia y a tus amigos con regularidad y centrarte en tu carrera, esta herramienta, “La Rueda de la Vida” te puede ayudar.


Observa todas esas áreas de la vida que son importantes para ti como tu bienestar físico, aprender un nuevo idioma, ver a tu sobrina el fin de semana y anótalo en tu rueda de la vida. Evalúa cada área, observando la cantidad de atención que le estás dedicando actualmente a cada una de ellas y compáralas con tu estado ideal. Una vez que tengas una idea de tu vida y de tu condición física, trabajar el equilibrio se hace mucho más fácil.



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