Las lesiones deportivas más frecuentes

Qué hacer para evitarlas según la Dra. Thordis Berger

¿Cuáles son las lesiones deportivas?

El término “lesión deportiva", en su término más amplio, hace referencia al tipo de lesión que se produce con mayor frecuencia durante la práctica deportiva o el ejercicio. Cualquiera puede sufrir lesiones deportivas, independientemente de su nivel o experiencia. Algunas lesiones deportivas son accidentales, otras se deben a un mal entrenamiento, equipo inadecuado, falta de acondicionamiento o a un calentamiento o estiramiento inadecuado.

Algunos de las lesiones deportivas más comunes son:

• Esguinces y distensiones musculares
Un esguince es un estiramiento o desgarro de un ligamento, la banda de tejidos conectivos que une El extremo de un hueso con otro. Los esguinces suelen ocurrir cuando una persona se cae, se tuerce algo o es golpeada de una manera que hace que el cuerpo salga de su posición normal. El esguince más común es el de tobillo.
Una distensión muscular es una torcedura, tirón o desgarro del músculo o del tendón, el cordón de tejido que conecta el músculo al hueso. Es una lesión aguda, sin contacto, que resulta de un estiramiento excesivo o de una contracción. Los atletas de deportes de contacto, como el fútbol, el hockey y boxeo, están particularmente expuestos a las distensiones. Los movimientos repetitivos frecuentes, como los utilizados en el tenis, el remo y el golf pueden dar lugar a distensiones en la mano y el antebrazo.

Desgarre de los ligamentos que unen las articulaciones

Las lesiones de ligamentos son comunes en los atletas y pueden ocurrir en cualquier articulación. La rodilla y el tobillo son particularmente vulnerables pero son específicas del deporte.

Desgarre de los tendones que sostienen las articulaciones y les permiten moverse

La causa más común de desgarro de los tendones es un problema que se llama tendinitis, una condición degenerativa provocada a menudo por una sobrecarga. Cuando se debilita un tendón, el traumatismo puede hacer que se rompa.

Articulaciones dislocadas

Las articulaciones que se dislocan más fácilmente más son algunas de las articulaciones de la mano. Aparte de éstas, la otra articulación que se disloca más frecuentemente es el hombro. Las dislocaciones de las rodillas, las caderas y los codos son muy poco frecuentes.

Fractura de huesos, incluídas las vértebras.

Una fractura es una rotura en el hueso que puede ocurrir tanto por una lesión rápida de una sola vez del hueso (fractura aguda) o por un esfuerzo repetido en el hueso durante tiempo (fractura por estrés).
Independientemente de la estructura específica afectada, las lesiones deportivas musculo esqueléticas generalmente se pueden clasificar de dos formas: agudas o crónicas.

Lesiones agudas

Las lesiones agudas son causadas por un solo acontecimiento traumático, alta velocidad (por ejemplo, el fútbol) o por contacto total del cuerpo (por ejemplo el fútbol o la lucha libre).
Las lesiones agudas como el esguince de tobillo, espalda lesionada o una mano fracturada se manifiestan de manera súbita durante la actividad. Los signos de una lesión aguda son los siguientes:
• Dolor repentino, severo
• Hinchazón
• Incapacidad para colocar peso en una extremidad inferior
• Extrema sensibilidad en una extremidad superior
• Incapacidad para mover una articulación a través de su amplitud completa de movimiento
• Extrema debilidad de las extremidades
• Luxación visible o la rotura de un hueso.
Las lesiones crónicas
Las lesiones crónicas por lo general son el resultado de un uso excesivo de una zona del cuerpo al practicar un deporte o hacer ejercicio durante un largo período. Las lesiones por sobrecarga se encuentran a menudo en los deportes de contacto bajo que implican largas sesiones de entrenamiento o la repetición del mismo movimiento numerosas veces (por ejemplo, las carreras de larga distancia, el remo o la natación). Por lo que suceden por errores de entrenamiento (actividad física demasiado demasiada rápida) y / o una técnica inadecuada.
Los signos de una lesión crónica son los siguientes:
• Dolor al realizar una actividad
• un dolor sordo cuando está en reposo
• Hinchazón.

Aquí tienes algunas recomendaciones a seguir para evitar lesiones durante tu entrenamiento:
• Cada entrenamiento debe comenzar con un calentamiento y terminar con un período de enfriamiento. Realiza ejercicios de calentamiento no sólo antes de las actividades vigorosas como correr sino también con las menos vigorosas como el golf.
No te excedas. Especialmente cuando inicies una rutina de ejercicios o comiences un nuevo programa de ejercicios, hazlo lentamente. Luego aumenta gradualmente la intensidad, la duración y la frecuencia.
• Utiliza la superficie más suave de ejercicio disponible y evita correr sobre superficies duras como el asfalto. Correr sobre superficies planas. Correr cuesta arriba puede aumentar la tensión en el tendón de Aquiles y la propia pierna.
• Usa zapatos apropiados que proporcionen amortiguación y estabilidad.

El tratamiento de las lesiones de entrenamiento
Las lesiones ocurren, no importa lo cuidadoso que seas. Si desarrollas una lesión durante el entrenamiento, sigue este método para evitar que tu lesión empeore:
• Descansa
• Coloca hielo en la lesión para disminuir la hinchazón, el sangrado y la inflamación.
• Aplica un vendaje de compresión para minimizar la inflamación.
• Eleva la lesión, si es posible, para reducir la hinchazón.

La mayoría de las lesiones por entrenamiento se curan por sí solas en 4 semanas o menos. Si la lesión no ha mejorado dentro de una semana, o si empeora, busca atención médica. Y siempre usa el sentido común. Si estás preocupado por la lesión, lo mejor es que consultes con un médico.

Categoría Etiquetas