Vida nueva - la importancia de iniciar nuevos hábitos

Uno de los grandes mitos de los hábitos ''es la creencia de que sólo se necesitan 21 días para adoptar un hábito nuevo”. Sin embargo nuevas investigaciones sobre este tema evidencian que esta creencia común no es cierta.

El tiempo que necesitas para poner en marcha un hábito nuevo puede variar mucho dependiendo del comportamiento, la persona y las circunstancias, entre otros factores. Existen muchas variaciones, tanto con las personas como con los hábitos - algunas personas son más resistentes a los hábitos que otras y algunos hábitos son más difíciles de conseguir (o abandonar) que otros.

Antes de empezar con un nuevo hábito, piensa en tu motivación y en tus necesidades reales. Hay que tener en cuenta que las costumbres son respuestas a las necesidades. Si comes mal, puedes empezar a comer bien, pero si estás comiendo chocolate para sentirte reconfortado y feliz, tratar de reemplazarlo con zanahorias no te será de gran ayuda. En este caso, lo que se requiere no es una dieta mejor, sino buscar una forma alternativa para sentirte reconfortado y relajado.

Los siguientes pasos se basan en los resultados de la investigación de la psicología del comportamiento y explican lo que se necesita para iniciar nuevos hábitos:

Paso 1: Elegir un hábito fácil de adquirir

Para crear un hábito nuevo, en primer lugar debes simplificar la actitud. Que sea pequeño, incluso ridículo. Un buen comportamiento es fácil y rápido de adoptar.
Ejemplo: Caminar 3 minutos o hacer 2 flexiones
En un principio, el rendimiento no importa. Se puede construir el nivel de rendimiento que quieras una vez que el comportamiento se vuelva constante.

Paso 2: Integrarlo en tu rutina

Encontrar una rutina ya existente para que sea tu recordatorio para el nuevo comportamiento.
Por ejemplo, digamos que quieres adoptar un nuevo hábito y realizar 10 flexiones cada día a la hora del almuerzo. Podrías empezar eligiendo un activador basado en el tiempo y decir algo así como: "Durante mi descanso diario del almuerzo, voy a hacer 10 flexiones de brazos." Esto podría funcionar, pero no es muy concreto.
Como alternativa, puedes crear un desencadenante en torno a un precedente muy específico que suceda a la hora del almuerzo. Por ejemplo, "Cuando cierre mi portátil para ir almorzar, voy a hacer 10 flexiones de brazos." En este caso, la acción concreta de "cerrar el portátil" es un desencadenante perfecto para hacerlo a continuación (tus 10 flexiones). No hay duda alguna de cuando debes realizar el nuevo hábito.

Paso 3: Entrena el ciclo

Concéntrate en integrar a tu rutina al nuevo comportamiento: todos los días o tanto como te sea posible. Mantén el comportamiento simple hasta que se convierte en un hábito sólido. Es importante recordar que un cambio duradero es producto de hábitos diarios, no transformaciones repentinas.
La idea de que cuando adoptas un hábito nuevo no puedes saltarte ni un día o todo se va al garete, es un mito más. Saltarse una vez no afecta materialmente al proceso de formación de hábitos. En otras palabras, la elaboración de mejores hábitos no es un proceso de blanco y negro.

Por último, pero no menos importante, no olvides premiarte. Es especialmente importante que te recompenses cada vez que practiques tu nuevo hábito.

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