Ya has terminado tu entrenamiento… y ¿ahora qué: Sauna o Jacuzzi?

Si eres como la mayoría de la gente, a ti también te encanta el olor y la sensación de estar sentado dentro de una sauna! Para otros, un jacuzzi es la personificación del lujo y de la relajación.

Tanto la salud de los hombres como de las mujeres puede verse afectada, de manera positiva y negativa, por factores externos como el calor extremo. Cuando se trata de saunas y jacuzzis, "la moderación es importante". Así que, si después de tu entrenamiento no tienes claro qué hacer, aquí tienes algunos consejos para ayudarte a tomar una decisión acertada:

Saunas y jacuzzis: cómo funcionan

La mayoría de las personas prefieren una sauna húmeda o de vapor. El interior de la sauna puede contar con paredes de madera y bancos hechos de álamo blanco, cedro, cicuta o abeto. Las saunas cuentan con una fuente de calor a una temperatura muy elevada. El agua se salpica sobre las rocas (o la fuente de calor) y se evapora rápidamente, provocando que el vapor caliente vaya penetrando la estancia. En una sauna seca, la fuente de calor no vaporiza agua, es una atmosfera sin vapor.

La mecánica de un jacuzzi es un poco más compleja. El nivel de agua de la bañera debe ser más alto que los chorros y la válvula de admisión de agua. Una bomba recoge agua rápidamente dentro las válvulas mientras que el motor de la bomba crea diferentes grados de fuerza para expulsar el agua por los chorros. A veces la presión puede controlarse por una anilla móvil alrededor del chorro.

Cómo funciona tu cuerpo en una Sauna / Jacuzzi

En la sauna, tu cuerpo transpira con la temperatura y la humedad y el sudor se evapora. Si hay menos diferencia entre la temperatura de tu cuerpo y el medio ambiente, es más difícil que el sudor se evapore, por lo que el corazón bombea más fuerte para aumentar el suministro de sangre, enviando sangre caliente a los músculos y a la piel haciendo un esfuerzo para que se enfríe. Los vasos sanguíneos se dilatan y la piel se enrojece. Si estás embarazada, consulta a su médico antes de utilizar una sauna.

Al igual que en una sauna, la capacidad de tu cuerpo para transpirar eficazmente se ve comprometida en un jacuzzi y la salud de las mujeres puede verse afectada negativamente más que en los hombres y las mujeres embarazadas deberían consultar con su médico antes de utilizar un jacuzzi y no utilizarlo bajo ningún concepto durante las primeras 12 semanas del embarazo. El The Royal College of Obstetricians and Gynaecologists recomienda a las mujeres embarazadas tanto el ejercicio como relajarse en el agua a una temperatura que no supere los 32 ° C. En el libro, "8 Semanas para una Salud Óptima. . . ", se recomienda un mínimo de 2-3 sesiones de sauna a la semana para obtener unos beneficios máximos para la salud. Un paciente con artritis utilizaba el jacuzzi dos veces al día para reducir el dolor.

¡Ventajas relajantes!

Después de un entrenamiento, las aguas agitadas y calientes de un jacuzzi alivian el dolor, los músculos cansados y te relajan, aportándote una confortable sensación de serenidad. El flujo creciente del agua bombeada de los chorros de la bañera actúa como un masaje terapéutico, deshaciendo los nudos musculares. Un jacuzzi es la manera perfecta de terminar un entrenamiento si se utiliza con seguridad.

  • Enfríate antes de entrar al jacuzzi.
  • Bebe muchos líquidos.
  • No pases de los 15 minutos.
  • La temperatura del agua nunca debe exceder los 40 ° C.

Los beneficios depuradores de la sauna son una ventaja innegable. Esta forma de purificación, con un calor constante, es recomendada a menudo por los médicos. Los beneficios de la sauna pueden incluir:

  • Detox
  • Mejora salud cardiovascular
  • Limpie la piel
  • Interacción social
  • Alivia el estrés
  • Pérdida de peso

Para un buen uso de la sauna deberías:

  • Ducharte de antemano para eliminar lociones y enfriarte después de un entrenamiento.
  • Si utilizas traje de baño, asegúrate de que no tiene cremalleras ni otras piezas metálicas que puedan causarte quemaduras.
  • Después de 8-10 minutos, descansa. Si te sientes bien, entra de nuevo otros 5-10 minutos.
  • Enfríate 5-10 minutos después, para que no notes un cambio brusco de temperatura con el agua de la ducha ni de la piscina.

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